Tipos de copas de vino

¿Sabías que hay distintos tipos de copa según el vino vayas a beber? Si se piensa detenidamente tiene lógica, ya que no todos los vinos tienen las mismas propiedades y características. Por ejemplo, un vino con muchos aromas y cuerpo necesita respirar para que se sientan todos sus matices, algo que no podrá lograr si se vierte en una copa angosta. 

Por eso, conocer los principales tipos de copas que existen es fundamental para disfrutar al máximo de todos los matices de un buen vino. 

Hay que decir que hay muchos tipos de copas, pero las características que determinan que una copa es perfecta para servir vino son que:  

  • El borde sea fino para disfrutar más fácilmente de esta bebida. De hecho, un borde fino ayuda a que el vino fluya con suavidad. 
  • En lo que respecta al tazón o cáliz, debe estar adaptado a las propiedades del vino que vayas a tomar. 
  • Un tallo largo también es muy importante, ya que permite sostener el vino sin que este se caliente, y se alteren sus aromas y propiedades en boca. Además, permite que lo oxigenemos al darle vueltas en la copa sin derramar. 
  • El pie permite que la copa permanezca en posición vertical y posibilita que sintamos todos sus aromas. 

Teniendo todo esto en cuenta, ahora te explicaremos qué tipo de copa tienes que usar para cada tipo de vino. 

Copas para vino tinto  

Para el vino tinto existen muchos tipos de copas, pero las más populares son las de Burdeos y las de Borgoña, que fueron las primeras regiones vinícolas que crearon copas para este tipo de vino.  

Ambas copas tienen un tazón ancho, pero la de Burdeos es más alta y su cáliz es más pequeño, perfecta para vinos con más cuerpo como el Altanza Gran Reserva 2011 que tiene una gran complejidad aromática y es equilibrado en boca. La altura de la copa permite que el vino vaya a la parte posterior de la boca para maximizar su sabor. 

Por su lado, la copa Borgoña no es tan alta pero su cáliz es mucho más ancho, lo cual la convierte en el complemento ideal para los vinos de crianza como el vino Edulis. 

En general una copa para vino tinto tiene un tazón más ancho que una de vino blanco, ya que de esta forma el vino se oxigena y los aromas se perciben más. Además, un tazón ancho permite que la nariz se pueda sumergir en la copa y percibir los aromas que provienen de vino. 

Copas para vino blanco 

Las copas para vino blanco se caracterizan por tener forma de “U” y son más rectas que las de un vino tinto para mantener la temperatura. Algo fundamental para sentir los sabores y frescura de un buen vino blanco como la botella Niña de mis ojos. 

Al igual que ocurre con el vino tinto, las copas de vino blanco variarán en su estructura según las características de los vinos que se vierten en ellas. Por ejemplo, la copa para vinos blancos más maduros es alta y recta para permitir que el vino pase a la parte posterior de la boca, y en los lados de la lengua para sentir sus sabores.  

Copas para vino dulce 

Los vinos dulces son los acompañantes del postre. Aunque hay muchas formas de servir un vino dulce, en el sector de la restauración hay una regla: el vino debe ser más dulce que el postre.  

Por ello, las copas de vino dulce deben ser más pequeñas que las anteriores para dirigir el vino a la parte posterior de la boca, y que no nos abrume su dulzor. El tamaño de la copa también responde al grado alcohólico mayor del vino dulce, por lo que tomamos menos cantidad en cada toma. 

Copas para vino espumoso 

Las copas de vino espumoso son alargadas con forma de flauta para retener la efervescencia y capturar el sabor de la bebida. Además, que te permite admirar de las burbujas cuando no estás bebiendo el vino. 

Algunos dicen que no es necesario utilizar este tipo de copas para el vino espumoso, y valdría con las copas de vino blanco. Sin embargo, las copas de vino en forma de flauta están diseñadas para potenciar las burbujas y disfrutarlas al máximo. 

Existen hasta cuatro formas de copas para vino espumoso de estilo flauta: semi flauta, flauta estrecha, flauta alta y copa. 

Cuántos ml tiene una copa de vino 

Esta es una pregunta que tiene cierta trampa, porque no es lo mismo la cantidad de mililitros máxima que puede albergar una copa de vino, que lo que habitualmente se llena.  

Además, la cantidad de mililitros variará de una copa a otra, dependiendo del tipo de copa.  

Para facilitar la tarea, separaremos la respuesta en tipos de vinos: 

  • En los vinos blancos y tintos, normalmente se suelen servir unos 150 ml por copa, lo que permite a un restaurante distribuir una botella de 750 ml en cinco copas. 
  • En cuanto los vinos dulces, entre copa y copa se suelen servir entre 60 y 90 ml. 
  • Por su parte, la copa de los vinos espumosos se suele llenar hasta arriba, lo que serían unos 150 ml. No hay que llenar la copa completamente. 

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